Nos acostumbramos a mentir

¿Qué aprendimos luego de una década de propaganda usualmente tendenciosa y llena de mentiras? ¿Qué aprendimos de tanto quejarnos y oponernos a los intentos casi siempre efectivos de un partido de gobierno por convertir en verdad lo que les convenía que creamos?
Parecería que nada.  Ayer, para mi,  fue un día de la más profunda decepción.
Esto que voy a escribir no tiene que ver con toros vivos o corridas de toros con toros destrozados. Tiene que ver con la maldita  manía de cualquiera en este país que tenga un interés político o económico, de repartir falsedades masivamente con el fin de apuntalar sus intereses. Nos acostumbramos a mentir.
Esto no tiene mucho que ver con el interés en juego. Ni con el vulgar utilitarismo al que se quiso apelar ayer en un reportaje de Teleamazonas, totalmente tendencioso a favor de las corridas de toros. Pero insisto, no tiene que ver con el interés sobre el animal. Tiene que ver con la mentira. La mentira pública. Masiva. Inescrupulosa. Ridícula, incluso, por lo fácil de replicar. Pero mentira, al fin, puesta al servicio de un gusto y de un interés.
¿Qué hizo ayer un canal de televisión quiteño que permaneció una década asediado por un estado usualmente mentiroso? Pues mintió. Acomodó, escondió y usó lo que le conviene para lo que le gustaría que suceda en Quito.  Masivamente. Públicamente.  Como cualquier puerca SECOM.
Vamos a ver:
A propósito de una sugerencia de pregunta que habría presentado un concejal de Quito al Presidente Moreno, este canal de televisión difundió ayer un reportaje que se presentaba con esta frase:  Según algunos entendidos, la ausencia de la feria taurina en Quito representa una pérdida estimada  entre 87 y 125 millones de dólares en ingresos anuales para la ciudad….”
¿Quiénes fueron los “entendidos” entrevistados que trataron de fundamentar esas cifras de “pérdidas”?
1.- Un concejal de nombre Marco Ponce, que llegó en la lista de Barrera y ahora es de Rodas. Concejal que públicamente ha declarado su amor por las corridas y que se ha opuesto a cualquier iniciativa contra ellas. Un concejal que hace semanas hizo declaraciones ante la agencia EFE en que llenó de datos falsos sus dichos y que ahora siguen siendo usados. Es el presidente de la Comisión taurina por cierto.
2.- Una señora que trabaja en la plaza de Toros.
3.- El presidente de un gremio turístico de la provincia de Pichincha.
4.- Y por supuesto, el guión tendencioso del propio canal.
El concejal procorridas repite lo que ya dijo antes, luego de la introducción dramática del canal sobre “el perjuicio económico”. La ciudad ha perdido entre 87 y  125 millones de dólares en el mes de diciembre, desde el 2011.  Según él, así le han informado grupos relacionados.  ¿Hay alguna pregunta del periodista? Ninguna.  Ha de ser cierto, pensaría.

Como dije, semanas atrás Ponce sostuvo que esta pérdida obedece a que 
“Unos 40.000 turistas españoles y franceses llegaban con sus familias para las corridas. Paseaban, compraban y generaban ganancias. La última vez que se realizó un estudio vimos una pérdida de 125 millones de dólares en el mes de diciembre”.
Pero en la página de Quito Turismo, donde constan detalladas estadísticas sobre la afluencia de turistas a la capital y que, dicho sea de paso, pertenece al Municipio la información es muy distinta.  
En los meses de diciembre de 2011 habían llegado a Quito 44 000 extranjeros, en 2012 llegaron 54.545, en 2013 fueron  64.370, en 2014 el récord de 74.956, en 2015 llegaron 68.875 y en diciembre del 2016 fueron 64.045 turistas extranjeros y ecuatorianos no residentes en el país. 
Para no hacer largo el cuento, es falso que disminuyó el número de turistas en Quito en el mes de diciembre luego del 2011, así como es totalmente falso que antes del 2011 llegaban esos famosos y nunca vistos 40.000 españoles y franceses y sus familias. Los datos NO son míos, son del propio Municipio. Es cuestión de ver las información que ha colgado la oficina municipal llamada Quito Turismo que funciona desde hace varios años.
¿Algún periodista del canal Teleamazonas se tomó esta molestia de revisar estos datos para confrontar los datos del edil taurino?  Ninguno. ¿Por qué? Ellos sabrán. 
Por su parte la señora que trabaja en la plaza de Toros sobre las “perdidas de empleos” dice sin despeinarse: “nosotros podemos hablar de sesenta mil empleos indirectos y cien mil empleos directos”, relacionados con la corrida de toros.
Ayer leí que la ampliación del Canal de Panamá en 4 años generó casi veinte mil empleos, entre directos e indirectos.  El exagerado del Rodas alguna vez dijo que la construcción del Metro de Quito generaría unos 20.000 empleos directos e indirectos, durante los años de construcción.
Según el Ministerio de Turismo gracias a la actividad turística, “en el 2007 se generaron 285.322 empleos directos e indirectos en alojamiento y servicios de comida y bebida. ¡EN TODO EL ECUADOR!, y con casi un millón de turistas a lo largo de los 12 meses, según datos del mismo año 2007.
¿Alguien responsable de esta nota periodística de masiva difusión informativa se preocupó de meterse a pasear un momento por las páginas web oficiales que dan esta información del país? Digo, ¿como para hacerle una pequeña pregunta a esta funcionaria de la Plaza de Toros y sus 160 000 empleos?
¿Quién puede creer la cifra de 160 000 empleos generados por 8 corridas de toros en Quito?
Ustedes. Ustedes tienen que creerlo. Esa es la idea de quienes están atrás de esta campaña que empezó hace algunas semanas.  La verdad no es lo importante, señores. 
Por su parte del presidente de la Cámara de Turismo de Pichincha, en las cortas declaraciones que se pueden ver también parece sumarse a los famoso datos de españoles que venían a Quito y que ahora “no vienen”. Aunque las cifras digan otra cosa.
Y, como había mencionado, el guión tendencioso del propio reportaje que con aspavientos dice, entre otras frases bien calculadas, que “hasta la prensa internacional se ha hecho eco de la pérdida de los famosos 125 millones  de dólares, citando al periódico taurino español “El Mundo”. Y no es que “El Mundo” hizo su propia investigación que podría corroborar lo que dicen acá, sino que sencillamente hace semanas este medio español había reproducido la misma nota de la agencia EFE donde Marco Ponce dijo lo que ya sabemos que dijo.  Solo faltó la voz de Douglas Arguello, la verdad.
Esto se trata de no haber aprendido nada de la cruel experiencia sufrida en Ecuador de alguien dispuesto a cualquier cosa para sembrar una verdad durante 10 años. Se trata de la mentira como el medio que se usará sin asco ante cualquier fin.
No se trata del fracaso argumentativo que por años sufrieron los taurinos cuando decían que al toro no le duele, que ya fue feliz en el campo y ahora moría con gloria, que el ser humano puede disponer de sus animales pues es el rey de la creación, que las culturas deben mantenerse a toda costa, que las costumbres y tradiciones nunca deben cambiar, que la libertad de negocio está por encima del dolor de inocentes.
No se trata siquiera de que ahora, frente a este fracaso de sus mentiras y falacias, la idea sea apelar al utilitarismo más insostenible de proponer seguir torturando animales para hacer plata.
Ni se trata de lo ridículos que se ven todos esos que se creen promotores del turismo y de la “marca país” cuando no se les ocurre una mejor cosa que regresar a ideas caducas como asesinar animales para “atraer” turistas, pues no tienen una sola idea nueva, o un festivalito musical que les funcione.
Se trata, eso sí,  de seguir en el país de la mentira masiva, mientras al mismo tiempo nos quejamos de cuánto mienten los demás con tal de lograr sus objetivos.
Vemos a diario como unos mienten públicamente para poder robar impunemente, y ahora vemos a otros mentir para poder satisfacer sus gustos. ¿Así es como debemos aceptar nuestra forma de convivir?
Es posible que la nueva pregunta propuesta por el concejal Ubidia, sea aceptada por Moreno. Estoy de acuerdo en que es una buena idea para acabar de una vez por todas con una ambigüedad que ha generado varios “problemas” para que algunos políticos vendan sus “soluciones”. 

Pero si vamos a empezar una posible  campaña mediática  con esta absoluta falta de escrúpulos digna de cualquier bicho corrupto del estado de propaganda que hemos sufrido por tantos años, entonces no sigamos jugando a ser mejores, más honestos, más honrados, más capaces y más respetuosos de la ley que todos esos a quienes deseamos ver en la cárcel.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*