Sinopsis

CUANDO EL TIEMPO QUEMA

La novela que está por venir

 

 

COMPARTO CON USTEDES EL PRIMER CAPÍTULO....

10:15 a.m.

Lo más sensato que un tipo como yo o como cualquiera puede hacer es quedarse en su cama con una botella de Jack Daniel’s y dos más esperando en algún lugar de la casa. El siguiente paso es bebérselas despacio hasta acabar con ellas y, luego, hay que lanzarlas. Lanzarlas contra el televisor mientras alguien no muy lejos de tu casa  piensa en la forma de asesinarte. 

No volveré a salir de mi casa. Acabo de decidirlo, aún acostado, mientras me desperezo. Lo he venido pensando, desde hace rato este comportamiento con aspecto de solución viene envolviéndome como un incendio forestal.  Un hombre de esta época puede encerrarse en su casa y vivir gozando de una cierta forma de plenitud. Tengo 35 años, recibo mis rentas aquí, tengo teléfono, mujeres que vienen a visitarme como recuerdos o como frenéticos muslos que florecen, y cuando llame a un técnico para que arregle mi computadora volveré a tener internet. Lo he visto todo, los paisajes, las arquitecturas, las calles, los nevados, los océanos. He visto el mundo parado en los Alpes con nieve entre las manos, la Gran Muralla China en Discovery Channel y la decapitación de un japonés en medio oriente en una página web. No siento la necesidad de amar, ni de llorar.  Lo que añoro con furia, ha desaparecido.

Desde hace días espierto con el sonido de palabras extrañas en mi cabeza. Námestí mirú.  Námestí mirú.  Abrir los ojos al despertar no significa haber despejado la bruma de un cerebro abotagado, cansado de hacer nada, acostado sobre un aburrimiento casi existencial. Fui a la cocina y recalenté pedazos de pizza en el microondas. Detesto esperar la cuenta regresiva del microondas. Me impacienta esperar aunque no tenga demasiada hambre. Me impacienta pese a que esas cuentas regresivas son la prueba de que la vida se está acabando y de que esta realidad, que se demuestra en números digitales, la recibo con alivio.  Dejé el reloj contando hacia atrás y fui a la sala desde donde llevé una botella de Jack hacia mi cuarto. Llegué a la cama y había olvidado las pizzas. Volví por ellas y las saqué dos segundos antes de que sonara el pitido.

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Sinopsis:

"Claudio muere en un absurdo accidente de tránsito al salir de una fiesta de compañeros de universidad. Años más tarde su mejor amigo, Iñaki, un hombre inestable, huérfano de padres y de fe, le escribe una desgarradora carta que se convierte en el triste inventario de los excesos y frustraciones de una generación que naufragó en el desencanto. Esta carta es el pretexto para una confesión amarga que no admite más dilaciones". 

 Editorial Alfaguara

 

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